¿Cómo estudiar arpegios? Conoce 10 tips prácticos

Por Gustavo Morais

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Si no sabes cómo estudiar arpegios, este es tu día de suerte. Aquí preparamos un tutorial claro y objetivo que te permitirá entender este tema de una vez por todas.

Alumna de música estudia la guitarra y cómo hacer arpegios
Estudiar y comprender los arpegios es un paso importante e indispensable en el aprendizaje de la música (Foto/Pexels)

Además, enumeramos 10 tips prácticos sobre cómo entrenar los arpegios – que sirven para cualquier instrumento musical. De este modo, tendrás un paso a paso bien estructurado, evitando perder el foco.

¿Nos acompañas a estudiar arpegios?

¿Qué es un arpegio?

Antes que nada, debemos entender qué son los arpegios. El arpegio es un concepto universal, que forma parte de la teoría musical de todos los instrumentos. En este sentido, un arpegio no es más que la forma melódica de expresar los acordes.

En otras palabras, en lugar de tocar un acorde de la forma más común, con todas las notas al mismo tiempo, debes tocar cada nota de forma individual y sucesiva. Fácil, ¿no? Listo, ya entendiste el concepto de arpegio.

Así, el arpegio se puede tocar a partir de dos estructuras de acordes principales, la tríada y la tétrada. La primera está formada por tres notas: tónica, tercera y quinta. La otra está formada por cuatro notas: tónica, tercera, quinta y séptima.

El arpegio puede seguir este orden ascendente de notas, pero también puede ser descendente o incluso aleatorio. Es decir, puedes tocar las notas de un acorde en cualquier secuencia; si las tocas todas, seguirá siendo un arpegio.

Tipos de arpegios

Cuando el arpegio sigue el orden de las notas de un acorde, se considera un “conjunto”. Así, hay dos formas de tocarlo: ascendente y descendente.

El arpegio ascendente comienza en una nota grave y termina en una aguda. Por otro lado, el arpegio descendente sigue la dirección opuesta. Cuando el orden de las notas es aleatorio, el arpegio se denomina “disjunto”.

En este contexto, si cualquier arpegio se ejecuta en una sola octava, se considera “simple”. Si se aplica en más de una octava, se denomina “compuesto”. 

¿Para qué sirve el arpegio?

El arpegio es definitivamente una de las mejores formas de expresar melódicamente la sonoridad de un acorde. Este recurso ofrece automáticamente una intención armónica, aunque sólo sea melódica.

Es decir, el músico logra llevar al oyente a una percepción armónica del pasaje, sin la necesidad de un fondo que muestre los acordes. Es una sensación compleja y muy bonita, casi como un truco de magia.

Así, el arpegio permite su uso en varios escenarios. Puede ser un poderoso recurso de acompañamiento o una carta bajo la manga en las improvisaciones. Además, los arpegios se utilizan con frecuencia en las composiciones, generando pasajes únicos.

Los arpegios también pueden abordarse de forma diferente según el instrumento musical. Por ejemplo, un arpegio tocado en silencio en un piano crea una atmósfera íntima y suave. En cambio, un arpegio tocado rápidamente en una guitarra eléctrica crea una sensación frenética y arrolladora.

En cualquier caso, los arpegios permiten al músico crear melodías y temas impactantes. Por lo tanto, dominar los arpegios es sumamente importante, así como entender las escalas musicales y conocer los intervalos, por ejemplo.

Canciones con arpegios

Para que puedas afianzar el concepto y, de hecho, entender cómo estudiar arpegios en la práctica, seleccionamos algunas canciones que los contienen. ¡Echa un vistazo!

Stairway To Heaven – Led Zeppelin  

Considerado uno de los mayores himnos del rock and roll, Stairway To Heaven es un gran ejemplo del uso de arpegios fáciles en la guitarra acústica.

Así, la introducción de la canción tiene las notas de los acordes tocadas individualmente, en orden ascendente y descendente. Esto crea un efecto melódico y armónico, que se volvió icónico.

Somewhere in Time – John Barry

La clásica banda sonora de la película Somewhere in Time, compuesta por el artista John Barry, se adaptó a diversos instrumentos musicales.

De todas formas, es un buen ejemplo de cómo se pueden utilizar los arpegios en las composiciones, ya sea para crear temas llamativos o para apoyar la melodía. A continuación, escucha la canción tocada en el piano:

Arpeggios from Hell — Yngwie Malmsteen 

Como su nombre indica, este tema es uno de los mejores ejemplos de lo enérgicos e intensos que pueden sonar los arpegios en la guitarra eléctrica.

Al ejecutar los arpegios con virtuosismo y el uso de la distorsión, el músico sueco Yngwie Malmsteen creó un sonido impresionante. Comprueba Arpeggios from Hell:

¿Cómo estudiar los arpegios?

Ahora, llegó el momento de comprobar 10 tips prácticos que te servirán de guía sólida para tus estudios de arpegio.

1. Estudia la formación de los acordes

Lo primero y más importante es entender la formación de los acordes. No hay forma de evitarlo. Si no dominas bien este concepto fundamental, no debes iniciar el estudio de los arpegios.

Recuerda: los arpegios son la transformación de los acordes en melodía. Por lo tanto, conocer las notas musicales, los intervalos y la estructura de los acordes es fundamental.

2. Mapea los tipos de arpegios

Una vez que hayas seguido el tip anterior, es el momento de mapear los diferentes tipos de arpegios en tu instrumento. Así que, no importa si tocas el piano, el teclado, la guitarra o el bajo… El fundamento es el mismo.

Identifica las notas musicales y luego mapea los arpegios partiendo de un campo armónico de referencia, que puede ser mayor o menor. Como resultado, te familiarizarás con las diferentes formaciones de tríadas y tétradas.

3. Prueba variaciones rítmicas

Ahora llegó el momento de saber cómo estudiar los arpegios en diferentes configuraciones rítmicas. Alterna entre una, dos, tres y cuatro notas por tempo, por ejemplo. Luego, prueba otras variaciones, con desplazamientos de notas y ejecuciones de tempo no simétricas.

De este modo, crearás un abanico de posibilidades sonoras en tu mente, además de ampliar tu creatividad. Esto será muy útil a la hora de crear diferentes arreglos.

4. Aplica en varias octavas

Los arpegios se pueden hacer con una octava o con mayor longitud de octavas. Dependiendo del instrumento, es posible hacer arpegios uniendo hasta tres octavas.

De este modo, podrá realizar el mismo arpegio en diferentes regiones, explorando los sonidos graves y agudos.

5. Realiza saltos de intervalo

Cuando vayas a estudiar arpegios, también es interesante realizar saltos de intervalo. Esto significa que no siempre tienes que tocar las notas secuencialmente.

Aquí no hay reglas. Toca las notas al azar o inventa patrones alternativos. Por ejemplo, la secuencia podría ser: tónica – quinta – tercera o quinta – tercera – tónica

De nuevo, este sencillo ejercicio tiene el poder de ampliar tus horizontes musicales, haciéndote abrir los ojos (¡y los oídos!) a nuevos caminos y posibilidades. 

6. Canta las notas

Como otro ejercicio, te proponemos que cantes las notas de los arpegios. De este modo, desbloquearás habilidades esenciales para cualquier profesional de la música, como la percepción musical y el desarrollo del sentido de la melodía.

7. Haz superposiciones

¿Sabías que es posible superponer arpegios para obtener otras notas de extensión de acordes? Este es un tema para estudiantes de nivel intermedio y avanzado, pero es interesante que conozcas esta posibilidad.

Por ejemplo: puedes tocar el arpegio de Mi menor con una séptima menor (Mi – Sol – Si – Re) sobre una base de acorde de Do mayor (Do – Mi – Sol).

De este modo, los intervalos generados entre la relación de las notas de la melodía con la base serían: tónica – tercera mayor – quinta justa – séptima mayor – novena mayor (Do – Mi – Sol – Si – Re).

Este recurso mejora el fraseo de cualquier músico, dando un refinamiento diferenciado a la ejecución. En otras palabras, ofrece sonidos complejos a los solos e improvisaciones, haciendo que tu forma de tocar resulte aún más atractiva.

8. Toca canciones conocidas

Aprender canciones que tienen arpegios es una forma muy agradable de sedimentar conocimientos. Al mismo tiempo, este tipo de estudio permite conocer e incorporar las formas de aplicación práctica de los arpegios.

9. Crea temas

Después de tocar canciones de otros artistas, es el momento de crear tus propias composiciones. Así que plantéate retos a ti mismo. Este consejo tiene el poder de llevarte a otro nivel de musicalidad, además de ser muy divertido. 

Por ejemplo: “hoy voy a crear la introducción de una canción de pop rock utilizando solo arpegios”. O incluso: “ahora voy a inventar un tema con arpegios en 6/8”.

10. Incorpora a tus improvisaciones

Por último, es hora de incorporar los arpegios a tus improvisaciones. En este sentido, mezcla el recurso a otros elementos que ya forman parte de tu fraseo, como la aplicación de escalas, modos griegos y licks.

Con el tiempo, los arpegios se convertirán en una parte natural de tu forma de tocar e improvisar.

¿Te gustó nuestra guía sobre cómo estudiar arpegios? Siguiendo este paso a paso, sin duda dominarás el tema antes de lo que pensabas.

Y ya que estamos, te recomendamos que conozcas las aplicaciones de Cifra Club. Son herramientas que te permitirán estudiar dónde y cuándo quieras, además de ayudarte a profundizar tus técnicas en tu instrumento musical. ¡Disfrútalas!